domingo, 27 de julio de 2014

La historia interminable

Era una noche oscura dentro de la oscuridad más profunda del universo. Las baterías rozaban el mínimo absoluto de una capacidad ya de por si mermada, y mucho, a causa de los continuos intentos por alargar su vida útil. Aquellas frases hechas como navegar sin rumbo, andar a ciegas, o buscar la luz al final del túnel no eran otra cosa que dolorosas verdades en la vida de Mike, el capitán de la nave. Sus cabellos rubios y ondulados en épocas pasadas traían locas a las muchachas, aunque tal vez esa locura tenía su base en el uniforme impecáblemente blanco que acostumbraba a pasear por los bares de mala muerte, decorado hábilmente con medallas doradas que hacían alarde de su poder y valía. Sin embargo, nada de eso le iba a ser útil en este momento. Los faros apenas iluminaban ya dos palmos al frente, una distancia humillántemente pequeña ante la inmensidad del cosmos.

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